Isabelle Garo en la Semana de Filosofía de Pontevedra: ideología y democracia; lucha de ideas y lucha de clases

Esta mañana hemos asistido a la presentación de Isabelle Garo en la Semana de Filosofía de Pontevedra. Esta vez nos hemos sentido algo impedidos al no poder intervenir, con preguntas y conexiones posibles en el momento del debate ya que hemos seguido la presentación vía streaming, desde casa. Sin embargo y gracias a ello esa energía detenida se abre paso ahora en este pequeño post en el que nos gustaría compartir lo que hemos escuchado y actuar aquí lo que no hemos podido enunciar de otro modo.

Le hemos escuchado a Isabelle Garo que:

La Ideología (en tanto ciencia de las Ideas) no configura la realidad al completo sino que es la Representación de una parte de esa realidad. Una Representación Actuante.

Marx se ocupa del concepto de la Representación fuera del marco filosófico claro y plantea que las Ideas dimanan de la realidad y cómo estas actúan sobre ella, en contra de la concepción histórica de las Ideas desde su ámbito religioso hasta los planteamientos de Feuerbach. Marx habla de las Ideas como sociales y políticas y puestas en relación con otras representaciones no ideales como por ejemplo la moneda, aunque ésta en tanto objeto vaya acompañada siermpre de representaciones mentales y de ideas.

Marx, junto con Althusser une la cuestión de la Ideología a la Repreentación política y económica dotándolas de una funcionalidad que opera junto a la base económica y social real.

En 1845, Marx escribe el texto La Ideología Alemana y en él aborda el nacimiento de la palabra Ideología; esta surge justo después de la Revolución Francesa para designar a un grupo de pensadores, los Ideólogos, herederos de Condillac que defienden el origen sensible de las Ideas y conciben al hombre como sujeto susceptible de progeso histórico. Esos pensadores se esmerarán en desarrollar un sensualismo materialista y una teoría de los sgnos y del lenguaje heredera de Desti de Tracy y deudora de la idea de ciencia desarrollada en la fisiología por Cabanis. Los Ideólogos defendían una Filosofía dedicada al análisis de las representaciones individuales para el que utilizarán el método, como herramienta. Mantienen una postura crítica frente a la Metafísica y eran un grupo formado principalmente por Republicanos y actantes políticos.

El término Ideólogo es empleado en aquel justo momento histórico de forma despectiva por el Emperador Luis XVI notoriamente cabreado frente a la insumisión de este grupo de pensadores que no seguían los postulados del Régimen; los giros que ha dado el significado de Ideología desde entonces hasta posicionarse como pensamiento a favor del poder, con la Ideología de Estado de Stalin no han sido pocos. Por lo tanto el término Ideología tiene una fuerte dimensión dialéctica.

Marx y Engels en 1845 critican a los jóvenes Hegelianos porque utilizan la Ideología igual que los Ideólogos revolucionarios, defendiendo que una ciencia de las Ideas debería estar no junto a la fisología (tal y como defendían los Ideólogos) sino del lado de la Historia, de la economía, de lo social y de la política. Debía ser un pensamiento que se enfrentase a la realidad. Hegel estaba ciego respecto a los orígenes de las Ideas, no bastaba con ocuparse de contexto lógico o histórico.

La Teoría no está separada de la Práctica ni de la Política.

En 1844 en un texto de crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel, Marx afirma que la Filosofía forma parte de la realidad alemana aunque la Filosofía no domina la realidad alemana. La Teoría cuando llega a las masas se dota de una potencia material y se constituye en fuerzas sociales. Surge la Crítica, en la relación de la Teoría con el mundo.

En esa relación de la Teoría con el Mundo el propio análisis (teórico) se va modificando al mismo tiempo que su Objeto de estudio. Ya (entonces y hoy) no se trata de saber si las Ideas son adecuadas o inadecuadas de si son conservadoras o no conservadoras sino de conocer la manera en la que las Ideas se relacionan con la realidad, dentro del contexto específico.

La Ideología no quiere ni debe reducirse a una superestructura contingente. Llega la crítica materialista de los puntos de vista idealistas.

Las Ideas son el lenguaje de la vida real. Es la vida la que determina las Ideas y la Ideología es una imagen invertida del mundo que opera igual que una cámara oscura en la que lo que se invierte, lo que está dado la vuelta, es el Mundo.

El análisis de la Ideología es siempre singular, inseparable del momento histórico concreto, auqnue posteriormente se extraigan de esos análisis singulares comprensiones globales.

La Dominación de las Ideas se opera a través de la Ilusión, de la Proyección, que nos lleva a la pasividad. Marx y Engels, para atacar esa estrategia de Dominación fingen adoptar las tesis que quieren denunciar y plantean desde su particular posicionamiento lo siguiente: los hombres tienen siempre falsas Ideas (Ilusiones), ¿cómo escapar de ellas? Cambiando las Ilusiones por Pensamientos lo que dará lugar a una toma de actitud crítica. Ahora bien, un hombre que está ahogando no logrará sobrevivir sacándose de la cabeza la Idea de la fuerza de gravedad. Lo que apremia es una crítica de las Representaciones dentro de sus funciones y de sus orígenes sociales.

Las Ideas no tienen un papel dominante pero lo Dominante las utiliza para sacar mayor y mayores beneficios de la Fábrica del Consentimiento. Son uno de los medios de Dominación, las Representaciones y por ello no se puede quedar su análisis (el de las Ideas) en una simple cuestión de reciprocidad entre ellas (las Ideas) y la realidad sino que debe enfrentarse a una experiencia múltiple, transversal y refractaria. Marx proponía hacer que la Opresión pesase el doble añadiéndole el peso de la Conciencia de la Opresión, que la Vergüenza sea aún más vergonzosa, publicándola.

Pensando en 1848 y en Europa: Cómo abarcar las contradicciones contenidas en la realidad a través de una comprensión dialéctica que va más allá del reconocimiento de una acción entre las Ideas y el Mundo sino que además incluye las diferencias de clase. Marx rechaza la estratificación de niveles de realidad separados unos de otros que defendía Feuerbach ya que nos lleva a una proyección que da lugar a realidades fantasmagóricas llenas de representaciones separadas de la realidad.

Hoy, debemos pensar en las actuales reformas de la enseñanza; en la nueva Economía del Conocimiento. La querencia actual es la de integrar los saberes y sus productores dentro del Capitalismo subvencionando aquellos Pensamientos que legitiman sus maneras de hacer. ¿Qué ocurre con las Ideas que lo contradicen?

Marx, antes del fracaso de las revoluciones de 1848, defendería que la conjunción de las relaciones sociales con las fuerzas productivas, harían estallar la situación; tras 1848 ya no pensaría así.

La producción de las Ideas está separada de la producción material, el Capitalismo se atribuye el saber y retribuye a los Ideólogos que hacen su Apología.

Se impone un análisis de las Ideologías múltiples; aquellas que albergan Ideas críticas muy diversas ya que las Ideas echan raíces en la vida social y deberíamos concer su alcance político y social.

¿En qué medida nos sigue importando hoy esta vieja historia?

En que esta vieja historia coincide históricamente con el nacimiento del Capitalismo, con la diferencia de que ahora, este Capitalismo a diferencia del de la época de Marx, está sufiriendo una Crisis de Legitimidad y una Crisis de Hegemonía que sitúa a las Ideas en el centro de la cuestión. Ninguna Dominación puede perpetuarse sin legitimarse. Las Ideas están en el centro del Neoliberalismo.

La Ideología nos presenta el siguiente debate: La Legitimación del Capitalismo actual no puede sostenerse ya por más tiempo a través del Compromiso (con condiciones sociales y de trabajo cada vez más duras) su único resorte ideológico es hacer desaparecer la Guerra de Clases ( y Guerra no me parece un término demasiado fuerte, dice la hablante).

La clase obrera tenía conciencia de su fuerza política y sindical, de su producción colectiva y de su solidaridad y tales Ideas se convierten en Praxis, en condiciones de vida. La revancha Neoliberar ha sabido desactivarlo muy bien identificando el Estado Social a lo Totalitario o protototalitario, reorganizando las esructuras colectivas de producción.

La Individualización como proceso neoliberal es una operación Ideológica que nos lleva al Aislamiento del Asalariado, al a Competencia entre Trabajadores, a regir el Sector Público y el Sector Privado por las mismas reglas de organización y a incorporar a nuestras vidas y subjetividades las exigencias de competitividad y productividad capitalistas. Todas estas no son sólo Ideas sino Ideas asociadas a unas prácticas reales fácilmente identificables.

Estas Ideas (y no otras) nos han llevado en tanto trabajadores al paroxismo de crear y creer en la Idea de que hoy un Parado es responsable de su empleabilidad. Las políticas de representación nos han hecho creer que el Parado es culpable de su situación, que un Funcionario es un parásito que se aprovecha de los fondos públiccos y que los Inmigrantes son una amenaza.

Detrás de la Idea del Capital Humano está la naturaleza del Conocimiento. El Capitalismo condena los estudios de Humanidades tan necesarios para tener una concepción de la Sociedad y de lo Humano.

No basta con denunciar lo mercantil, es necesario intervenir en el punto en el que se cruzan las Representaciones y la Realidad, es decir, en la Ideología, es decir en las Ideas encarnadas en los cuerpos y en el mundo. Es en las contradicciones de la realiddad donde están los puntos de partida para tranformarla.

Sentimos (dice la Hablante) una exigencia de ruptura con el Capitalismo y esta exigencia no puede ser sólo una Idea pura sino que nos lleva inevitablemente a reinventar las prácticas en la conexión radical del Pensamiento y los Movimientos Sociales.

Nos hemos quedado con las ganas de preguntar y apuntar que:

La recepción social, capaz de transformación real, de este discurso básico en este contexto nuestro está suspendida sobre un vacío histórico tal de Ideas y Prácticas (que tanto nos asusta como nos insta a actuar como lo estamos haciendo ya) que dificulta su conexión, su asunción, su refutación, su ampliación y su reinterpretación posibles para operar un desplazamiento real de lo que pueda aportar un pensamiento como este, hoy, aquí y entendernos en el esfuerzo. En ello estamos.

Al lado de este vacío, sobre él, desde de él y contra él un número de grupos sociales, de creación, de pensamiento y de acción estamos ya en proceso de auto y trans-formación real para anudar todo un imaginario posible que hemos ido construyendo aquí a otro tipo de aparatos no capitalistas pero física, jurídica, laboral, mercantil y productivamente operativos.

En el debate posterior a la presentación una persona del público hablaba sobre el Imaginario como el dominio de las Ideas Puras que habría que abandonar en aras de una mayor implicación con la realidad a lo que Isabelle Garo asintió. Entonces pensamos:

No podemos identificar el Imaginario con la fantasía (aprendimos de Didi Huberman y de Freud que la Imaginación es la capacidad de conectar nuestros conocimientos de forma transversal y trasladarnos desde donde aún no estamos hasta donde queremos estar, mientras que la fantasía pertenece al orden del delirio y al de las proyecciones fantasmagóricas). Creemos que el Imaginario y la Imaginación son potencias reales conectables y necesarias incluso a la hora de repensar las potencias de la idea Ideología; de hecho es Althusser el que dice: “La ideología es una representación de la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia.” Echamos en falta esta mañana algo más de conexión transversal, algo más de Imaginación.

Al escuchar a Isabelle Garo denunciar cómo el actual estado de cosas capitalista nos ha llevado a crear y a creer en la Idea de que son los Parados los culpables de su situación y que son incluso responsables de su empleabilidad, hemos recordado algo que habíamos decidido sentir hace un tiempo:

Nosotros, Parados, consideramos nuestra prestación por desempleo un “bien” que utilizamos como medio de producción y de subsistencia que nos ha costado el precio de diez años de trabajo asalariado; una oportunidad de desviar fondos públicos para hacer posible un otro tipo de producción cultural, teórica y de escritura que todavía no hemos aprendido a gestionar colectivamente en tanto sociedades responsables también y junto a sus trabajadores, de sus creadores y pensadores y no como un estado transitorio a abandonar cuanto antes mediante una carrera de competitividad.

Seguimos siguiendo…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s